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Título: “El Walking”
© Cristian Grüner
En esta sección, a lo largo de distintas entregas,
iremos desarrollando una progresión estándar, hasta llegar
a construir un Walking Bass.
Pero eso no será en este número, ya que antes del “Walking”
viene el “Partido”. Pero expliquemos mejor este punto:
El Walking Bass es la línea que toca el bajo en el swing. El Swing
es una de las formas más características del jazz, en el
archivo del CD, podrás escuchar este ritmo típico.
Ahora bien, el Swing se compone de dos partes (podríamos entenderlas
como “estrofa” y “estribillo”), una es el “Partido”
(estrofa), y la otra el “Swing” propiamente dicho (estribillo).
Por eso decimos que antes del Swing viene el Partido!!
Normalmente, el “Partido” se utiliza para “presentar”
el tema, es decir, mientras el instrumento o instrumentos solistas tocan
la melodía, y cuando llega el momento de solos (generalmente cuando
el tema ha acabado y se comienza nuevamente la rueda armónica),
la batería pasa a Swing y el bajo a Walking.
Pero también existen temas que se tocan de principio
a fin en Swing (y walking, claro, siempre que la batería toca ritmo
de swing, el bajo tocará walking), y otros en los que la parte
“A” es en Partido y la “B” en Swing.
No se puede decir que exista una norma para determinar cuándo se
utilizará el Swing para la parte “B”, se reservará
para los solos, o para el tema completo, existen sí, temas que
tradicionalmente son tocados de una forma u otra y en la mayoría
de los casos la fórmula es la comentada anteriormente: “Partido”
para la presentación del tema (cuando suena la melodía)
y Walking para los solos.
El hecho de que un tema se suela tocar de una forma u
otra, no es una cuestión teórica, ni que obedezca a motivos
concretos, sino simplemente un asunto de costumbre, el recuerdo de haber
oído ese tema de tal o cual manera, el intento de tocarlo igual
que la versión original, etc.
Pues bien, vamos entonces sin más, a analizar las
características del “Partido”.
El nombre “Partido” hace referencia al compás partido,
compás de 2/2, donde la unidad de tiempo es la blanca. En realidad,
el tema sigue estando en 4/4, pero la base lo interpreta como si estuviera
en 2/2.
En efecto, en el “Partido”, la figura predominante para el
bajo es la blanca.
De esto deducimos que el bajo tocará dos notas
por compás. Por norma general, cuando el ritmo armónico
de la progresión es de un acorde por compás, la primera
de esas dos notas será la fundamental, y la siguiente, puede ser
cualquier otra nota del acorde.
En cambio si el ritmo armónico es de dos acordes por compás,
solamente podremos tocar una nota por acorde, en este caso, lo mejor será
moverse de fundamental en fundamental, utilizando inversiones solamente
si son justificadas por la obtención de un movimiento del bajo
interesante (cromatismo, cuartas, etc.), y preferentemente en los acordes
de paso, dominantes, etc., es decir, evitando crear inversiones en puntos
de reposo de la progresión (generalmente los compases impares).
En el ejemplo que trataremos en este número, una
conocida progresión estándar muy utilizada en Jam Sessions,
el ritmo armónico es de un acorde por compás, con lo cual,
podremos tocar dos notas para cada acorde. Esto nos da un poco más
de libertad para crear diferentes líneas.
Como hemos dicho, en este estilo podemos movernos indistintamente por
cualquier nota del acorde, no como en la bossa nova donde es recomendada
la quinta. Aquí, desde luego, no desdeñaremos esta nota
en absoluto, nota muy importante en cualquier línea de bajo, pero
también podemos utilizar las otras notas del acorde, como la tercera
o la séptima.
En el ejemplo a continuación, vemos una posible línea de
bajo, a blancas, para la progresión que utilizaremos.

Como vemos, en este caso hemos escogido como primera nota
del acorde, la fundamental, y a continuación, hemos seleccionado
entre la q uinta y la tercera, aquella de las dos que produce un movimiento
menor hacia la nota siguiente.
Esta será una de las pocas “normas” que deberíamos
respetar en este tipo de línea: evitar los saltos (movimientos)
excesivos.
Esta característica es normal en este tipo de línea, y podríamos
decir que en casi todos los estilos la utilizan.
A continuación, vemos otro ejemplo de línea
posible sobre esta progresión armónica.
No hay una gran diferencia con la anterior, pero este segundo ejemplo,
nos servirá para hacernos una idea de las muchas combinaciones
posibles, utilizando solamente las notas de cada acorde.
También es importante destacar que, hasta el momento, no hemos
utilizado ninguna inversión, es decir, el bajo siempre toca como
primera nota, la fundamental del acorde.
Utilizando inversiones, lógicamente, las posibilidades
de diferentes combinaciones aumentan sensiblemente.

En la imagen anterior, vemos como en los
acordes D7 y Gmaj7, se ha utilizado como primera nota la tercera, en lugar
de la fundamental.
Es importante también, destacar que estas inversiones no se han
utilizado de forma caprichosa, o aleatoria, sino buscando, como hemos
comentado que es costumbre en las líneas de bajo en general, el
movimiento menor posible.
En ese sentido, logramos un movimiento interesante en el primer compás,
cuando pasamos de MI, la quinta de Am7, a la nota FA#, que es la tercera
de D7. Generalmente, solo en casos como este utilizaremos una inversión.
Es de máxima importancia tener presente que el uso de inversiones
no mejora la línea de bajo, sino que más bien la empeora:
la inversión es, de por sí, un hecho extraño al oído.
Cuando el bajo toca una nota diferente de la fundamental,
se produce un sonido más ambiguo, que resulta un tanto confuso
para el oyente, por lo tanto, cuando usamos una inversión, lo que
hacemos, en cierta forma, es agregar “inestabilidad” a la
progresión, hacerla menos clara.
Por tanto, las inversiones solo deben usarse si obtenemos a cambio un
movimiento interesante en la línea de bajo, si esto no sucede,
solo estaremos haciendo la progresión más confusa.
Por último, no olvidemos que una de las principales funciones del
bajo es definir la armonía, por tanto, cuanto más clara
resulte esta, más eficiente habrá sido el trabajo del bajista.
Esperamos que con las indicaciones que hemos comentado,
y practicando sobre el archivo de sonido que encontrarás en el
CD, obtengas varias líneas de bajo interesantes.
Puedes probar todas las que quieras, escribirlas, y seleccionar luego
entre las que te suenen mejor.
Este es el cifrado del tema completo:

En la parte “B”, encontramos
dos compases en los que el ritmo armónico cambia, siendo de 2 acordes
por compás.
En el estilo previo al Walking que estamos estudiando, el Partido, lo
más adecuado para esta parte será tocar, a blancas, la fundamental
de cada acorde.
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