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El Ecualizador
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En casi todos los instrumentos, el uso de efectos es un recurso
prácticamente indispensable para conseguir un buen sonido.
A lo largo de una serie de artículos dedicados a los más importantes,
intentaremos dar una noción de su funcionamiento y la mejor forma
de aplicarlos.
Para comenzar, haremos una distinción entre lo que llamaremos “procesadores”,
y los “efectos” propiamente dichos.
En el primer grupo entrarían aparatos como el compresor y los ecualizadores,
procesadores que si bien inciden de forma determinante en el sonido, no
trabajan de la misma forma que los segundos, como la “reverb”,
“delay”, “chorus”, y demás “efectos”.
La diferencia principal es que los procesadores (ecualizador, compresor)
están destinados a “moldear” el sonido, mientras los
efectos (reverb, chorus) le agregan una determinada característica
particular.
Comenzaremos hablando del principal procesador:
El ecualizador
La ecualización es el recurso indispensable para conseguir una
respuesta real de un sistema de amplificación (previo, etapa, altavoces).
Sin llegar a entrar en la historia de los ecualizadores, diremos que fueron
creados para solventar la falta de respuesta plana de los equipos, es
decir, no existe un equipo que reproduzca con total simetría todas
las frecuencias, sin potenciar ni depreciar alguna.
Para corregir estos defectos, surgió el ecualizador. Si bien los
sistemas de amplificación han evolucionado de forma indescriptible
desde entonces, el ecualizador, básicamente, se sigue usando para
lo mismo.
Existen 3 tipos de ecualizadores: Gráfico, Semi-Paramétrico,
y Paramétrico
El Ecualizador Gráfico:
El ecualizador gráfico: es el tipo de ecualizador más frecuente.
No hay gran diferencia en si su formato es de faders (botones deslizantes)
o de botones rotativos. Cuando el ecualizador gráfico es de faders,
podemos ver y dibujar la curva de ecualización, y de ahí
su nombre, sin embargo, un ecualizador de botones rotativos trabaja de
la misma manera.
El ecualizador posee varios controles, que afectan a diferentes frecuencias,
llamadas “bandas”.
Cuantas más bandas tenga un ecualizador gráfico, más
fino será su trabajo, ya que se podrá actuar sobre más
frecuencias precisas.
Nuestro primer ecualizador:
En el caso de los intérpretes de un instrumento eléctrico,
el ecualizador del que se dispone literalmente más a mano, está
en el instrumento. Cualquier instrumento eléctrico dispondrá
al menos de un control de agudos y uno de graves. Estos controles afectan
a frecuencias pensadas especialmente para el sonido de cada instrumento,
según su tesitura y características, y pueden ser muy efectivos
en instrumentos de calidad.
| Cuando se trata de instrumentos de prestaciones
elevadas, suele haber, además de los controles de graves y
agudos, balance entre las diferentes pastillas, y a veces algún
tipo de filtro conmutable. |
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Este es un típico ecualizador gráfico de
audio, con 31 bandas para cada uno de sus dos canales.
Este tipo de ecualizador, con una gran cantidad de bandas, y un amplio
rango de frecuencias, no es necesario para un instrumento. Un ecualizador
de este tipo, permite tratar las frecuencias de cualquier instrumento,
y está pensado justamente para eso, para ecualizar el sonido de
una banda completa.

Para el bajo, no necesitamos tratar frecuencias altas,
y en cambio, necesitamos las más bajas del rango, de modo que lo
ideal será un ecualizador pensado especialmente para el bajo y
sus frecuencias.
Cualquier amplificador de bajo actual tendrá, al menos, tres bandas
de ecualización: Graves, Medios y Agudos.
| Este modelo de Berhinger, además, cuenta con
un control de “ultrabass”, o sub graves. Este control
es muy adecuado para el bajo, y si no lo exageramos, puede darnos
un interesante toque de profundidad en el sonido. |
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En cambio, este modelo de Mark Bass, ha preferido
utilizar un único control de graves, y dos para los medios,
divididos en medios bajos y medios agudos. Probablemente esta configuración
sea más adecuada para obtener un sonido más agresivo
y moderno, ya que nos permitirá trabajar mejor con los rangos
medios, que son los que aportan definición al sonido: |
En este sencillo pedal de Boss podemos ver unas bandas
bastante adecuadas, que van de los 50 Hz, a los 10kHz.
En concreto, posee 7 bandas en los 50 Hz, 120 Hz, 400 Hz, 500 Hz,
800 Hz, 4.5 kHz, y 10 kHz.
La configuración de las bandas de este ecualizador, nos permite
comprobar que está pensado especialmente para el bajo.
Cada una de esas bandas puede ser acentuada o atenuada en +/- 15Db,
y al mismo tiempo, un control independiente nos permite ajustar el
nivel del ecualizador completo. |
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La cantidad de bandas “razonable”
para un bajo eléctrico, puede ir de las 5, a las 15, aunque
en realidad, entre 7 y 10 suelen ser suficientes.
En realidad, lo importante no es la cantidad de bandas, sino la frecuencia
en la que trabajen. En este pedal de Boss podemos ver las mismas 7
bandas, pero trabajando en otros rangos, entre los 100 Hz y 6.4 kHz,
lo cual lo hace adecuado para la Guitarra. |
En la imagen siguiente, vemos un ecualizador
gráfico de 10 bandas, en posición neutral.
En esta posición, el ecualizador no hará ningún
efecto, es decir, no potenciará ni depreciará ninguna
frecuencia. Si movemos hacia arriba alguno de los botones, estaremos
aumentando el volumen de la frecuencia correspondiente (la frecuencia
sobre la que trabaje ese control).
Si lo movemos para abajo, esa misma frecuencia será reducida. |
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| En esta otra configuración se han potenciado
las bandas correspondientes a los graves y los agudos, mientras que
los medios han sido reducidos. Esta es una de las típicas curvas
utilizadas para el bajo en un ecualizador gráfico. Según
los gustos personales, esta misma curva puede ser atenuada o acentuada.
Es una ecualización muy adecuada para utilizar con técnica
de slap. |
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En cambio, esta otra curva, será adecuada
también para un estilo en el que se requiera presencia de graves
y cuerpo, pero donde no necesitemos los agudos del slap.
Con este tipo de ecualización lograremos un sonido profundo
y lleno. Si dependiendo de las características del equipo y
del instrumento, notamos una falta de definición, podemos compensarla
acentuando un poco el rango de los medios. |
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| Esta otra ecualización, será un buen
punto de partida para conseguir un sonido más tradicional.
Se han acentuado una banda de medios graves y dos bandas de medios
agudos, con la intención de conseguir una buena definición.
Para compensar el aire “nasal” que puede dar esto, se
han reducido levemente los medios. La última banda, reducida,
tiene el objeto de minimizar los trasteos y quitar al sonido algo
de ataque en agudos. |
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Muchos amplificadores con ecualizador gráfico,
pueden disponer también de tres o cuatro controles rotativos de
ecualización. En muchas ocasiones estos controles trabajan en frecuencias
muy similares. En general lo mejor será:
-1) dejar el ecualizador gráfico plano
-2) buscar con los controles rotativos una ecualización relativamente
plana, pero con carácter
-3) una vez que el sonido sea “aceptable”, aplicaremos el
ecualizador gráfico para corregir los detalles que no nos convenzan.
El Ecualizador Semi-Paramétrico
Este tipo de ecualizador es más versátil
que el gráfico.
En el ecualizador gráfico, disponemos de un control para cada banda,
que nos permite acentuarla o reducirla.
La variación que introduce
el Ecualizador Paramétrico, es que en lugar de un solo control
por banda, dispone de dos.
Uno, al igual que en el gráfico, nos permite aumentar o atenuar
la frecuencia en la que trabaja la banda, pero existe otro control,
que nos permite variar esa banda.
En este previo+amplificador de Mark Bass, vemos
claramente un ecualizador paramétrico:
El primer par de botones, donde leemos “Level” en el
superior y “Low Level”, son los controles que afectan
a la primera banda de este ecualizador paramétrico.
Con el control “Low Level” (el de abajo), seleccionaremos
una frecuencia específica entre los 40 y 300 Hz. Con el botón
superior “Level” podremos acentuarla o atenuarla. |
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Este tipo de ecualizador es la herramienta ideal cuando
se presentan esas frecuencias molestas tan frecuentes en los locales reducidos.
Seguramente, muchos de vosotros habréis notado que a veces, en
un local determinado, ciertas notas (suele suceder con el bajo) parecen
resaltarse, acoplarse.
Un ecualizador paramétrico nos permite localizar esa frecuencia
precisa, y depreciarla para que deje de molestarnos.
Para hacerlo, se puede seguir el siguiente procedimiento.
-1) Localizar de oído el rango de frecuencias donde creemos que
puede estar la nota en cuestión (o notas). Normalmente, este efecto
suele producirse con las notas graves. Si es así, podremos intuir
que será una nota con una frecuencia entre los 40 y 300 Hz, justamente
la gama en la que se mueve este ecualizador.
-2) Llevaremos el botón “Level” de esa frecuencia al
máximo, con el fin de acentuarla
-3) Moviendo el botón que selecciona la frecuencia (“Low
Level”) intentaremos localizar el momento en el que esa frecuencia
molesta se ve resaltada. (es decir, resultará aún más
molesta)
-4) Una vez que la tengamos localizada, lo único que deberemos
hacer es girar el botón “Level” en sentido inverso,
para que la frecuencia se vea reducida.
El Ecualizador Paramétrico:
Este ecualizador funciona de la misma forma que un semi-paramétrico,
con la salvedad de que posee un control más, llamado “Q”,
que nos permite ajustarnos al rango de frecuencia.
Supongamos que seleccionamos la frecuencia de 100 Hz, y decidimos atenuarla.
En un ecualizador semi-paramétrico, resultará afectada no
solo la frecuencia exacta de 100 Hz, sino las adyacentes, como los 90
ó 110 Hz.
Si entonces disponemos de un control de factor “Q”, podremos
decidir si queremos eso, o bien que el ecualizador trabaje lo más
estrechamente posible dentro de la frecuencia seleccionada.
Probablemente también os haya pasado, a veces en
casa, o en el local de ensayo, que haya un cristal de una ventana, normalmente
solo uno, que vibra con determinada nota.
Esto se debe, simplemente, a que la longitud de onda de dicha nota, coincide
exactamente con la del cristal, por tanto, este vibra, por el fenómeno
físico conocido como “simpatía”.
Un ecualizador paramétrico nos permitiría localizar la nota
exacta que hace vibrar el cristal, permitiéndonos atenuar la frecuencia
correspondiente.
Esta es la prueba de fuego de un ecualizador paramétrico, sabiendo
usarlo, funciona.
En este ecualizador paramétrico, el NE-1 de
Yamaha, muy similar al que montaban los combos de la serie VX para
bajo, se aprecian claramente los tres controles vitales de este tipo
de ecualizador:
El primero es el nivel, es decir, la cantidad de aumento o disminución
que daremos a la frecuencia seleccionada. El segundo es el factor
“Q”, y el último el selector de frecuencia |
 |
Algunas nociones sobre como inciden las principales bandas
Bombo
(BD) |
Frecuencia |
Efecto |
Cualquier
tipo de efecto turbio puede ser recortado alrededor de los 300 Hz.
Intenta aplicar una leve ganancia alrededor de los 5 o 7 Khz para
agregar cierta calidad al sonido. |
50-100 Hz. |
Agrega un colchón
al sonido en las frecuencias más bajas |
| 100-250 Hz. |
Le da un sonido
redondo. |
| 250-800 Hz. |
Zona donde se
encuentran frecuencias "turbias". |
| 5-8 Khz. |
Agrega protagonismo |
| 8-12 Khz. |
Agrega brillo,
frecuencias agudas. |
Caja
o tambor (SD) |
Frecuencia |
Efecto |
Intenta
darle un pequeño incremento de ganancia alrededor de los 60-120
Hz. si al sonido le falta cierto carácter.
Haciéndolo alrededor de los 6 KHz. se obtendrá un mayor
protagonismo en el sonido del golpe. |
100-250 Hz. |
Da una sensación
de un sonido más lleno |
| 6-8 Khz. |
Agrega presencia. |
Charles
(HH) y Platos |
Frecuencia |
Efecto |
Cualquier
tipo de efecto turbio puede ser recortado alrededor de los 300 Hz.
Para agregar algo de brillo intenta incrementar las frecuencias alrededor
de los 3 KHz. |
250-800 Hz. |
Zona donde se
encuentran frecuencias "turbias". |
| 1-6 Khz. |
Agrega presencia |
| 6-8 KHz. |
Agrega claridad |
| 8-12 KHz. |
Agrega brillo |
Bajo |
Frecuencia |
Efecto |
Incrementando
la ganancia de las frecuencias alrededor de los 60 Hz. le dará
mas cuerpo al sonido.
Nuevamente, alrededor de los 300 Hz se encuentran las frecuencias
turbias.
Si se necesita darle más presencia, aumentar las frecuencias
cercanas a los 6 KHz. |
50-100 Hz. |
Agrega un extremo
inferior al sonido, un colchón. |
| 100-250 Hz. |
Le da al sonido
cierta "redondez" |
| 250-800 Hz. |
Zona turbia |
| 800-1 Khz. |
Le da cierto
refuerzo, más que nada para utilizar con altavoces de poco
tamaño. |
| 1-6 KHz. |
Otorga presencia. |
| 6-8 KHz. |
Otorga protagonismo
en frecuencias altas. |
| 8-12 KHz. |
Agrega brillo,
silvido. |
Voces |
Frecuencia |
Efecto |
En
este caso, ya es más difícil dar un patrón, pues depende
mucho del tipo de micrófono que se utilice para grabar.
Conviene probar de incrementar o cortar frecuencias alrededor de los
300 Hz.
Realzando las frecuencias cercanas a los 6 KHz otorga claridad. |
100-250 Hz. |
Agrega presencia
frontal. |
| 250-800 Hz. |
Zona turbia. |
| 1-6 KHz. |
Agrega presencia. |
| 6-8 KHz. |
Otorga claridad
y cierto silbido. |
| 8-12 KHz. |
Incrementa el
nivel de brillo. |
Piano |
Frecuencia |
Efecto |
| Aplicando
cierto incremento en frecuencias alrededor de los 6 KHz. agrega claridad. |
50-100 Hz. |
Agrega un colchón,
un límite inferior. |
| 100-250 Hz. |
Da cierta "redondez". |
| 250-1 KHz. |
Zona turbia. |
| 1-6 KHz. |
Otorga presencia. |
| 6-8 KHz. |
Mayor claridad. |
| 8-12 KHz. |
Agrega silbido. |
Guitarras
eléctricas |
Frecuencia |
Efecto |
Generalmente
trabajar con las guitarras depende mucho de la mezcla y la grabación.
Dependiendo del sonido y del estilo musical, intenta resaltar o cortar
frecuencias alrededor de los 300 Hz.
Incrementando cerca de los 3 KHz. le da cierta definición al
sonido, o recortando otorga transparencia. El brillo se encuentra
cerca de los 10 KHz. |
100-250 Hz. |
Le da cuerpo |
| 250-800 Hz. |
Zona turbia |
| 1-6 KHz. |
Mayor presencia. |
| 6-8 KHz. |
Agrega claridad |
| 8-12 KHz. |
Otorga silbido. |
Guitarras
acústicas |
Frecuencia |
Efecto |
Entre
los 100 y los 300 Hz. se pueden eliminar las frecuencias graves.
Recortando entre 1-3 KHz. dará cierto protagonismo mientras
que a los 5 KHz se le dará presencia. |
100-250 Hz. |
Le da cuerpo. |
| 6-8 KHz. |
Otorga claridad. |
| 8-12 KHz. |
Agrega brillo. |
Cuerdas |
Frecuencia |
Efecto |
| Depende
100% de la mezcla y del tipo de sonido a lograr. |
50-100 Hz. |
Le da cierto
colchón, limite inferior. |
| 100-250 Hz. |
Otorga cuerpo. |
| 250-800 Hz. |
Zona turbia. |
| 1-6 KHz. |
Cierto sonido
crujiente |
| 6-8 KHz. |
Mayor claridad. |
| 8-12 KHz. |
Mas brillo. |
Para terminar la sección dedicada a los ecualizadores,
es importante tener muy presente que los conocimientos de tipo técnico
que hemos adquirido nos ayudarán mucho a obtener buenas prestaciones
de cualquier tipo de ecualizador, pero siempre, en última instancia,
será el oído el que deba decidir.
No existen fórmulas para la ecualización, solo escuchar
con atención nos servirá para obtener un buen sonido. Lógicamente,
cuantos más conocimientos técnicos se tengan, más
fácil será lograr que el ecualizador haga “lo que
nosotros queremos”.
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