Título: “El Guión”
DESTACADO: “Saber interpretar correctamente un guión, nos
será de utilidad en cualquier estilo”.
ARTÍCULO:
El guión es una de las formas más difundidas de partitura.
No se trata de la partitura para ningún instrumento en concreto,
sino que define a modo general los principales rasgos del tema, tales
como melodía, armonía, y principales características
rítmicas.
Existen muchos tipos de guión, aunque los más frecuentes
son los que incluyen melodía y armonía. En este tipo de
guiones, solemos encontrar un único pentagrama con la melodía,
y encima de él (por convención no debajo), el cifrado correspondiente
a la armonía. Ocasionalmente, puede haber dos pentagramas, uno
con la melodía, y el otro con la armonía. En este caso el
pentagrama de la armonía suele ir debajo del de la melodía.
Un tipo de guión más complejo es el llamado “Guión
Conductor”, o “Piano Conductor”, que tal como su nombre
indica, es utilizado por el director del grupo, para tener una reducción
de las partes más importantes de todos los instrumentos.
Y existe finalmente, un tipo de guión más orientado a los
instrumentos de base (bajo, batería, piano, guitarra, etc.), en
el que se incluye generalmente el cifrado y una línea rítmica
que indica los principales arreglos que el tema pueda tener en ese sentido.
Este tipo de guión es realmente muy útil y frecuente, y
es, más o menos, lo que puede considerarse el “arreglo mínimo”,
es decir, una serie de ataques rítmicos, generalmente acompañando
a la melodía, en los que toda la banda se pone de acuerdo.
En la imagen 1, podemos ver un guión de este tipo. Las “notas”
que vemos en el pentagrama, son en realidad sólo figuras, puesto
que no están indicando una altura definida, sino solo la parte
rítmica. El tipo de cabeza de nota alargado en el caso de negras
y corcheas, o de forma romboide en las blancas y redondas, es un tipo
de notación específica que se utiliza solamente para ritmo.
En este tipo de guión, las blancas o redondas, no suelen indicar
que allí ha de tocarse un único ataque rítmico, sino
más bien que allí los cambios de acorde caen a tierra, sin
anticipación ni retardo alguno.


Para comprender esto mejor, fijémonos en los compases 14 y 15.
En el primero tenemos dos blancas, y en el siguiente una negra con puntillo,
y una corchea ligada a blanca, es decir, una anticipación de corchea.
Lo que nos está indicando el guión en este caso, no es que
tocaremos dos blancas en el compás 14, y una negra con puntillo
y una corchea ligada a blanca en el 15, sino simplemente que en el compás
14 el cambio de acordes se produce a tierra, sin anticipación,
y en el 15, el cambio es con anticipación de corchea.
Por tanto lo que haremos es incorporar esa anticipación a nuestra
línea individual.
Para comprender todo esto, nada mejor que ver el guión “interpretado”,
es decir, la traducción de este guión a una partitura específica
para bajo.