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Usando un patrón
por AulaActual
 

Título: Usando un patrón
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ARTÍCULO:

El pop es un estilo tan rico y diverso, que engloba bajo su rótulo a música y grupos que pueden llegar a ser totalmente diferentes.
Por ese mismo motivo, resulta muy difícil hablar de líneas de bajo “al estilo pop”, ya que no existe un patrón rítmico ni armónico preestablecido.

Sin embargo, aunque no podamos abarcar todo el pop en un solo tema, sí podemos darnos cuenta, escuchando una canción, si está en la “onda” pop, blues, rock, etc.
Las canciones pop suelen ser algo más “blandas” que las de rock, a veces con un poco más de riqueza armónica, y un acabado general que aunque a veces pueda resultar más frívolo, con frecuencia da lugar a canciones más complejas.

De todas formas, sigue siendo difícil determinar la diferencia entre rock y pop, y podría considerarse incluso al pop como un sub-género del rock.

La base que hemos preparado para este artículo está basada en una línea de Sting, para el tema “My God” del disco “Sincronicity”. No se trata del mismo tema, ni de la misma línea, pero nos hemos inspirado en su estilo para crear esta variación que les proponemos.

Aquí puedes descargar el MIDI para tocar encima

A continuación, la tablatura correspondiente:

Tan pronto como comencéis a intentar sacarla, notaréis que se trata de un patrón, que va trasportándose para adaptarse a cada uno de los acordes.
Este recurso es muy frecuente en el Funk y en el Pop, y se conoce como “patrón”. Consiste en una línea básica, generalmente de 1 ó 2 compases, que se utiliza sobre todo, o casi todo, el tema, adaptándose a los acordes por los que va pasando la progresión armónica.

En el caso de este tipo de líneas, basadas en patrones de rítmica clara y contundente, tal vez una de las cosas más importantes es tocarlas con un buen sentido del ritmo. Evitemos que las notas suenen lánguidas, acentuemos con convicción los sitios adecuados, y restemos energía a las notas menos importantes, esto hará que la sensación rítmica sea mucho más viva.
Es de mucha importancia escuchar bien a la batería y tratar de empastar con ella. No debemos intentar “seguir” (a la batería ni a ningún otro instrumento), sino tocar “junto” con ella.

Si la línea original nos suena bien, sin tropezones, y bien “pegada” a la batería, podemos intentar esta variación.
En ella, los cambios son mínimos, y no hay ningún cambio en el ritmo, pero nos servirá de puente para otra variante en la que habrá también cambios rítmicos.

A continuación vemos una variante con cambios un poco más llamativos. Con respecto a la segunda variante, hemos introducido solamente cambios rítmicos. En este caso, mostramos solamente el patrón básico, sobre el primer acorde. El mismo patrón se adaptará al resto de acordes igual que en los casos anteriores.

Estas variantes, y otras que se te ocurran, pueden ser usadas aleatoriamente, de forma improvisada, o bien estructurarse para usar una en la primera estrofa, otra en la segunda, otra en el estribillo, etc..
Esto dependerá principalmente del músico y de sus preferencias, aunque no olvidemos que siempre es bueno dejarnos un margen para la improvisación.


REVISTA Bajista, NÚMERO 8
Jam Session / © Cristian Grüner, por cortesía de Ares Editorial

Título: Usando un patrón

ARTÍCULO:

En esta Jam ejemplificaremos el uso de un patrón sobre una progresión armónica.
Para construir una progresión de tipo AB (es decir, dos partes de 8 compases), hemos trabajado con dos patrones diferentes, pero relacionados entre ellos por figuración, estilo, y también por ser el segundo un desarrollo del primero.

Hemos partido del patrón básico siguiente:

Como vemos, este patrón trabaja con la fundamental y la séptima menor del acorde, lo que lo hace fácilmente adaptable a cualquier acorde menor o dominante.
El método básico para adaptar un patrón a diferentes acordes, consiste en conocer su fórmula, y reproducirla de forma idéntica en cada uno de los acordes por los que pasa la progresión.

Como vemos en estas imágenes, hemos podido adaptar sin problemas el patrón a los acordes de Cm7 y C7. Para ello ha bastado con bajar un tono el patrón original en Dm7.
Sobre Cm7 sigue funcionando, puesto que es el mismo acorde.

Sobre C7 tampoco ha hecho falta hacer cambios en el patrón, porque este acorde tiene séptima menor (b7), la misma que utiliza el patrón.

En cambio, para usar el mismo patrón sobre un acorde Cmaj7 (con séptima mayor), deberemos utilizar esta séptima (SI) en lugar de la menor (SIb), con lo cual estamos adaptando el patrón a un acorde diferente, puesto que ahora la línea del bajo cambia, al moverse un semitono, cuando antes lo hacía un tono, pero la fórmula sigue siendo la misma, es decir, seguimos utilizando la fundamental y la séptima del acorde, aunque esta séptima sea mayor o menor en función del tipo de acorde.


Más adelante desarrollaremos este patrón sobre diferentes acordes.

En la parte B, luego de repetir los primeros 4 compases, hemos desarrollado a partir del primero, un segundo patrón algo más activo, teniendo en cuenta que se trata de la segunda parte, algo así como el estribillo.

Este segundo patrón, aparte de ser más activo en notas, trabaja con otras notas del acorde como la tercera, la quinta, o incluso una nota de paso.
En este caso, cuando adaptemos el patrón a otro acorde, deberemos poner atención a si el acorde es mayor o menor, para tocar una tercera u otra en función de eso.

En esta imagen, vemos el cambio que requeriría el patrón para adaptarse a un acorde D7, es decir, un acorde donde el único cambio, con respecto al acorde original sobre el que está construido el patrón, es la tercera menor que se convierte en mayor.

Como podemos ver, ambos patrones son de un compás, por lo tanto, la fórmula se adaptará sin problemas en los casos en los que el acorde dure un compás entero.

Sin embargo, es frecuente que en el desarrollo de un patrón nos encontremos con compases con diferente número de acordes. En ese caso, debemos "partir" el patrón en dos, al igual que está partida la armonía, y adaptar cada parte al acorde correspondiente.

En la imagen a continuación, vemos el patrón original, con su análisis, y luego el mismo patrón en un compás donde el acorde cambia a C7 en la segunda parte del compás.

 

 

Y para las 5 cuerdas:

Para quienes dispongan de un bajo de 5 cuerdas, hemos realizado una adaptación de la parte B de esta progresión utilizando una quinta cuerda SI.
Como podemos ver en ella, buena parte de la línea se mantiene inalterada, pero hay variaciones en los sitios que aparecen marcados en la partitura.

Aquí puedes descargar el MIDI para tocar encima

Asimismo, teniendo en cuanta las 5 cuerdas, se podría hacer una adaptación del patrón principal, adaptación que consistiría en bajarlo una octava, dejando la línea exactamente igual.
Para algunos oídos, el DO grave resulta una nota demasiado grave para utilizarla con esta frecuencia, como parte de un patrón, pero eso sin duda dependerá del contexto, resto de instrumentos, etc.
El patrón principal, transportado una octava abajo, de modo que sea ejecutable por un bajo de 5 cuerdas, quedaría de esta manera:

 



REVISTA Bajista, NÚMERO 11
Jam Session / © Cristian Grüner, por cortesía de Ares Editorial

Título: “Trabajando con un patrón Pop”

ARTÍCULO:

Uno de los trabajos más importantes que debe aprender a hacer un bajista es el de tocar un patrón, adaptándolo a diferentes armonías. Siempre que hablamos de un “estilo”, o de un tipo de línea de bajo específica, no hablamos en realidad de otra cosa que de un patrón.
Así, por ejemplo, el “patrón” de la Bossa Nova consiste en un determinado ritmo, con el que se tocan las fundamentales y las quintas de los diferentes acordes. Esto sería un patrón simple, puesto que solo utiliza las dos notas más importantes de cada acorde (fundamental y quinta), con un ritmo también relativamente simple.

Sin embargo, la complejidad de un patrón puede variar enormemente dependiendo del estilo. No existen límites para el tipo de fórmulas que podemos usar, aunque, por definición, un patrón suele expresarse en uno o dos compases.

Por tanto, tal como venimos explicando, en un patrón confluyen dos aspectos principales: el ritmo, y la fórmula.

Observemos el patrón sobre el que trabajaremos:

Como vemos, el patrón está pensado para dos acordes por compás, aunque fácilmente puede adaptarse a uno solo.
La fórmula rítmica, es relativamente compleja, pero una vez que la conozcamos, como en cualquier patrón, la utilizaremos en todos los compases, solo que adaptando sus notas a los diferentes acordes.

En cuanto a la fórmula (las notas), vemos que sobre el primer acorde se utilizan la fundamental y la tercera, y sobre el segundo, la fundamental, la séptima, y la quinta. Notemos que existe una anticipación, indicada en la imagen. Se trata de la fundamental del segundo acorde, que en lugar de sonar al comienzo del tercer tiempo, suena en la última semicorchea del segundo.

Para mostrar la forma de adaptar este patrón a una progresión armónica, hemos creado una sucesión de acordes sencilla, diatónica, pero que nos servirá perfectamente para comprender la forma de trabajar con un patrón.
A continuación vemos el patrón funcionando sobre una progresión diatónica, en tonalidad de FA, de 8 compases.
Es importante observar cómo el patrón no está adaptado a la armonía de forma rigurosa y mecánica, sino más bien intentando mantenernos en una tesitura adecuada (sin irnos demasiado agudo), y valorando más la belleza de la línea resultante que el hecho de respetar el patrón rigurosamente.
Por ejemplo, en la primera parte del compás 2, respetamos la fórmula de Fundamental, Quinta, y Fundamental del siguiente acorde, pero ya en el compás 3, prescindimos de esta fórmula, y utilizamos la quinta del Am7, en lugar de la tercera. No existe una regla para esto, sino que lo único que ha primado es la elección personal, en función de la consecución de una línea de mayor belleza.

Aquí puedes descargar el MIDI con el bajo. Para tocar encima, debes abrirlo con algún programa (Secuenciador o Editor de Partituras) y silenciar la pista del bajo.

 

Pero como comentábamos al principio, el trabajo más importante consiste en adaptar eficientemente un patrón a una determinada armonía, por lo que, para que puedas practicar esto, te proponemos la misma progresión de acordes, pero en una tonalidad diferente.
Como primera tonalidad, tenemos la tonalidad de DO. Vemoa a continuación un ejemplo del patrón básico en esta tonalidad:


Y la armonía sobre la cual tendremos que desarrollarlo:

Y finalmente, una nueva tonalidad, esta vez LA, para trabajar con el mismo patrón:

 

 

 

 

 

 

 

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