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El Walking II
por Cristián Grüner
 

Título: “El Walking II”
© Cristian Grüner

DESTACADO: El Walking es el típico bajo de Swing “caminado”.

ARTÍCULO:

No es tarea fácil comprender cómo se realiza un buen walking, si no se conocen ciertas reglas relacionadas con la armonía y las escalas. Por eso, y con la intención de que esto no quede fuera del alcance de nadie, haremos esta explicación a lo largo de varios artículos, a fin de que, incluso aquellos más novatos, puedan seguir paso a paso la explicación, y aprender cómo realizar sus propios walkings.

Para comenzar, aclararemos cuándo se utiliza el walking, y cuando no.
Si bien se entiende por walking la línea de bajo a negras, que el bajista toca cuando el baterista toca ritmo de swing, lo cierto es que cualquier bajo a negras podría ser considerado como un walking, o al menos, regirse por las mismas reglas.

En los estándares de Jazz, es frecuente que el bajo y la batería toquen lo que se llama “Partido” (a blancas) durante la exposición del tema, y entren el bajo a walking, y la batería a swing, para los solos. (La exposición del tema es el momento en que suena la melodía).

Como estaréis imaginando, en una línea donde prácticamente la única figura presente es la negra, la dificultad no estará en los aspectos rítmicos, sino en la elección de las notas adecuadas.
Por ese motivo, hacer un walking requiere conocer previamente la escala que funcionará sobre cada uno de los acordes, esto significa, hacer un análisis armónico completo de la progresión sobre la que queremos tocar.
Este es uno de los motivos por el que los bajistas suelen tener buenos conocimientos de armonía: son imprescindibles para tocar.
Obviamente, no podremos explicar en estas páginas todo lo referente a análisis armónico, ya que esto comprende el análisis de acordes de diferentes procedencias, como ser acordes diatónicos, dominantes secundarios, dominantes por extensión, segundos relativos, acordes de intercambio modal, etc., sin embargo, sí intentaremos dejaros en condiciones de analizar armónicamente una progresión de acordes diatónicos.

Comencemos por definir el concepto “diatónico”:

Una melodía diatónica, sería una melodía en la que solo se tocasen notas de una determinada escala mayor. Por ejemplo, una melodía diatónica, en tonalidad de DO mayor, solo podría contener notas de la escala de DO mayor:

Y si nosotros, como bajistas, deseásemos tocar de forma diatónica en la tonalidad de DO mayor, solamente podríamos tocar las notas que componen esta escala:

Naturalmente, estas notas podrían ser tocadas en cualquier octava y posición, por lo cual, no estamos limitados a una determinada posición de la escala mayor, sino solamente a las notas que la componen. En otras palabras, podremos tocar, en cualquier octava, y en cualquier traste del bajo, las notas DO, RE, MI, FA, SOL, LA y SI, pero no podremos tocar, por ejemplo, DO#, ni SIb, ni ninguna otra nota que esté fuera de la escala de DO mayor.

Bien, ¿pero qué sucede cuando queremos construir acordes diatónicos? De la misma forma en que para tocar una melodía, o línea de bajo diatónica, no podemos salirnos de las notas de la tonalidad, para los acordes sucede lo mismo.

Si a partir de cada nota de la escala, intentamos construir un acorde, vemos que solo disponemos de una tercera, de una quinta, y de una séptima.

Es decir, sobre el DO, la primera nota de la escala, podríamos poner también un MIb, en lugar del MI que hemos puesto, pero el MIb no sería una nota diatónica, con lo cual, el acorde tampoco lo sería.
Para quienes no conozcan el proceso de formación de acordes, podría ser un poco complicado explicar porqué las notas escogidas son unas y no otras, pero simplificando bastante el asunto, podríamos decir, que un acorde es, básicamente, la superposición de terceras, sonando al mismo tiempo, normalmente en un mínimo de 3 y un máximo de 6 notas.

La forma más usual y extendida, es la de 4 notas, que da lugar a lo que se conoce como acordes cuatríada.
Los acordes cuatríada de la tonalidad de DO, resultan entonces:

Cada uno de estos acordes, se conoce con el nombre del grado de la escala sobre el que se forma, así, el primero se llamará I grado, el segundo II grado, y así sucesivamente.

Antes de seguir adelante, es necesario que conozcas la forma de tocar los cuatro acordes cuatríadas más habituales, que son las cuatro “especies” de acorde que aparecen entre los acordes diatónicos:

Acorde Mayor Séptima
Acorde Séptima
Acorde Menor Séptima
Acorde Menor Séptima Bemol 5

 

En la progresión armónica que aparece a continuación, en tonalidad de DO mayor, aparecen en un orden determinado, todos los acordes diatónicos de la tonalidad de DO

Este sistema, se reproduce de forma idéntica en cualquier tonalidad, esto significa que si en la tonalidad de DO, los acordes son:

I Grado II Grado III Grado IV Grado V Grado VI Grado VII Grado
Cmaj7 Dm7 Em7 Fmaj7 G7 Am7 Bm7b5

Transportando este sistema a cualquier tonalidad, obtendremos el mismo resultado, adaptado a la escala mayor de la tonalidad en cuestión. Es decir, si los anteriores eran los acordes diatónicos de la tonalidad de DO mayor, los de SOL mayor serán:

I Grado II Grado III Grado IV Grado V Grado VI Grado VII Grado
Gmaj7 Am7 Bm7 Cmaj7 D7 Em7 F#m7b5

 

De modo que si quisiéramos tocar la misma progresión de acordes, pero transportada de la tonalidad de DO mayor a la de SOL mayor, el resultado sería este:


Varias tonalidades:

I Grado II Grado III Grado IV Grado V Grado VI Grado VII Grado
Cmaj7 Dm7 Em7 Fmaj7 G7 Am7 Bm7b5
Gmaj7 Am7 Bm7 Cmaj7 D7 Em7 F#m7b5
Dmaj7 Em7 F#m7 Gmaj7 A7 Bm7 C#m7b5
Emaj7 F#m7 G#m7 Amaj7 B7 C#m7 D#m7b5
Amaj7 Bm7 C#m7 Dmaj7 E7 F#m7 G#m7b5
Fmaj7 Gm7 Am7 Bbmaj7 C7 Dm7 Em7b5
Bbmaj7 Cm7 Dm7 Ebmaj7 F7 Gm7 Am7b5

Para comenzar a familiarizarte con los acordes diatónicos y sus arpegios, te proponemos los siguientes ejercicios:

1- Toca la progresión en DO mayor, intentando ser consciente, en cada momento, del grado de la tonalidad que estás tocando.
2- Haz lo mismo con la segunda progresión, en tonalidad de SOL
3- Hazte de papel y lápiz, y transporta la progresión a alguna de las tonalidades de RE, MI, FA, LA y SI bemol, cuyos acordes hemos puesto en la tabla anterior.
Las especies de los acordes seguirán siendo las mismas, y solo deberás cambiar la fundamental de cada uno.
Es decir, en tonalidad de DO, el I grado es Cmaj7, por lo que en tonalidad de SOL, el I grado sigue siendo un acorde maj7, solo que no ya formado a partir de DO, sino a partir de SOL, es decir, Gmaj7.

Intenta ponerte a tono con los acordes diatónicos, y practicarlos en varias tonalidades.

 

 

 

 

 

 

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