A lo largo
de esta clase hablaremos sobre un tipo de dispositivo más que
útil para todo lo que tiene que ver con la producción musical
tanto para sonido en vivo así también como para grabación
profesional: el compresor.
El compresor
es un aparato que sirve para controlar la dinámica
del sonido. Cuando hablamos de dinámica, nos referimos
precisamente a la amplitud del sonido, al volumen. Siendo un
poco más precisos, lo que éste hace es sencillamente comprimir la señal, la amplitud de
la misma, cuando ésta sobrepasa un cierto límite elegido.
Es decir, cuando el sonido llega a cierto volumen, el
aparato se encarga de bajarlo automáticamente.
Las razones
que pueden llevar a uno a controlar la dinámica de un sonido y
más precisamente a comprimir la amplitud de la onda son
variadas.
Razones
Controlar
la energía de una señal
La energía
que está presente en el sonido varia constantemente según el
volumen que presente el mismo.
El oído es muy sensible
a los cambios de dinámica y por lo tanto, en ciertos casos, es
de mucha utilidad usar compresores para poder justamente controlar la energía
involucrada en el sonido para que las variaciones de ésta no
resulten molestas o incluso perjudiciales, por lo que a
efectos prácticos, reduce el contraste entre los sonidos
fuertes y débiles.
Dependiendo
del tipo de sonido, la dinámica de éste puede ser demasiado
cambiante, y en muchos casos esto no
es lo adecuado o lo deseado.
Por ejemplo, si estamos escuchando una guitarra y el
intérprete comienza a ejecutarla con muy poco volumen,
automáticamente el oyente tenderá a subir la intensidad del
amplificador o bien, a prestar mayor atención para seguir
escuchando sin perder detalle alguno.
Por el contrario, si al estar escuchando una grabación la
intensidad comienza a incrementarse hasta llegar a niveles
molestos o perjudiciales para la salud, lo primero que viene a
la mente es taparse los oídos o bien disminuir el nivel de
amplificación abruptamente.
El
compresor, mediante sus diferentes controles y parámetros
permite controlar a gusto el nivel de energía presente. Sería
el equivalente a estar escuchando una mezcla y bajar el
volumen del amplificador cuando el sonido se vuelve demasiado
intenso. El compresor hace esta tarea automática e
instantáneamente.
A modo de
ejemplo, supongamos que estamos mezclando para crear un tema
musical. De pronto notamos que la guitarra está siendo
demasiado "protagonista" y tapa al resto de los instrumentos.
Por lo tanto se opta por bajar el volúmen de la misma y así
restarle intensidad.
Ahora surge un nuevo problema, y es que si bien la guitarra se
escucha bien, cuando la misma toca ciertos pasajes, estos
suenan demasiado débiles, casi imperceptibles. Entonces el
técnico en sonido se ve en una encrucijada: al subir el
volumen la guitarra tapa al resto de la mezcla, y si lo baja,
la misma se vuelve imperceptible en ciertas oportunidades.
La solución a todo este problema es usar un compresor. Si el
mismo está correctamente seteado, permite que la guitarra
pierda protagonismo, pero a la vez, al reducir el contraste
entre las partes fuertes y débiles de la misma, se pueda
controlar el nivel promedio de la señal y así evitar perder
las partes más débiles.
Controlar
los picos de la señal
Debido a que
los amplificadores, las mesas mezcladoras, los altavoces y
otra gran variedad de dispositivos se suelen comportar poco eficazmente frente a
picos de amplitud, e incluso pueden llegar a averiarse,
es recomendable el uso de compresores o limitadores (un tipo
particular de compresor) para evitar estos picos.
Los
amplificadores, pre-amplificadores y otros dispositivos saturan
frente a los picos de amplitud.
Esto significa que al no estar estos preparados para manejar
tanta cantidad de energía, recortan la amplitud de la onda
generando un sonido no deseado, lleno de armónicos y muy poco
fiel al original.
Además, los
sistemas de grabación poseen diferentes rangos dinámicos unos
de otros, por lo que una señal proveniente de un dispositivo
con un gran rango dinámico, si se la pretende grabar en uno de
menor rango sin comprimirla antes, puede ocasionar problemas.
Reducir
el rango dinámico
El rango
dinámico de una señal es la distancia que hay entre
el máximo de la misma y el cero. Cuanto mayor sea
esta distancia, habrá mayor cantidad de puntos intermedios
entre el máximo y el cero para poder alojar sonido, además de
que se podrán grabar más fielmente sonidos de gran intensidad
o que posean importantes cambios en su dinámica.
En muchos
casos puede resultar conveniente acortar el rango dinámico
reduciendo la amplitud de los picos.
Por ejemplo, para mantener una grabación con un
sonido un poco más constante y parejo, sin que
hayan partes en las cuales el nivel del mismo sea demasiado
bajo como para no escucharlo ni tampoco donde ocurran picos
que pueden ser perturbadores.
Esto puede resultar en un mayor nivel de intensidad promedio
ya que los picos y los niveles más bajos estarán a una menor
distancia, aumentando así la potencia del sonido.
Para dar un
ejemplo un poco más concreto, los bajistas suelen utilizar
mucho los compresores porque el bajo es un instrumento en el
que el tiempo de resonancia de la cuerda puede llegar a ser
muy corto, porque luego del ataque inicial, el volumen de
salida del sonido es extremadamente bajo.
Por lo tanto, con el uso de un compresor y habiendo puesto los
parámetros en forma correcta, se puede reducir el contraste
entre los sonidos fuertes y débiles para que una vez que la
señal ha comenzado a extinguirse, el sonido se pueda sostener
por un corto pero vital tiempo.
Llevando esta situación a la grabación de un bajo para
situarla en una mezcla con el resto de los instrumentos, el
compresor resulta esencial, ya que si se baja el volumen del
bajo, la mezcla pierde fuerza, y si se suben el resto de los
instrumentos, estos tapan la mezcla haciéndola sonar poco
clara.
Por lo que con un uso adecuado del compresor, se podrá
controlar la energía del bajo y así poder situar a éste
cómodamente en la mezcla sin que entorpezca al resto de los
instrumentos.
Otro claro
ejemplo es el de comprimir la voz.
Esto resulta clave ya que como dijimos anteriormente, el oído
humano es extremadamente sensible a los cambios de intensidad
y si un cantante no mantiene un nivel relativamente
constante de volumen (y está resaltada la palabra
relativamente porque siempre debe haber un grado de modulación
de la amplitud sonora para darle vida al sonido) o éste
continuamente se acerca o aleja del micrófono, esos cambios
pueden resultar un tanto molestos.
El compresor ayuda, por no decir que termina con éste tipo de
problemas. Obviamente, depende esto también del tipo de música
que se esté ejecutando, ya que un cantante de música lírica
tendrá muchos desniveles de intensidad en un sonido, mientras
que en la música pop estas variaciones son prácticamente
inexistentes.
Lo que
muchas veces resulta difícil de entender es cuándo el
compresor hace que los sonidos débiles suenen más fuertes y
viceversa.
El compresor reduce la intensidad del sonido comprimiendo
los máximos, pero nada más.
Sin embargo la mayoría de los compresores poseen un control
(denominado OUTPUT) que permite aumentar el nivel de la señal
para controlarla y evitar perder sonido.
Por lo que hace las dos cosas a la vez:
Primero "plancha" la señal para luego aumentar (o no) el
nivel de esa señal ya procesada.
Es esencial para un buen y eficaz uso del compresor entender
estos dos temas fundamentales: rango dinámico y los
parámetros que posee el compresor.
La foto que
se encuentra a continuación pertenece al compresor Avalon
AD2044. Entre sus mayores virtudes se encuentran el poco ruido
que introduce en la línea de la señal, su moderno diseño, con
fuente de alimentación externa para que ésta no interfiera con
los amplificadores, es estéreo o en defecto doble mono,
capacidad de utilizarlo como "limitador" y con un tiempo de
ataque entre 0,5 y 150 ms entre otras características.
Parámetros
A
continuación veremos los controles que poseen los compresores
para controlar su comportamiento.
Nivel de umbral o
Threshold: este control se encarga de seleccionar
el nivel de intensidad de la señal a partir del cual el compresor
comenzará a actuar, y generalmente se mide en dB.
La señal que se comprimirá será la que se encuentre por encima
de este umbral mientras que la que esté por debajo del mismo
se verá completamente inalterada.
Generalmente, con un nivel de threshold de -15 db para los
instrumentos percusivos se logra un buen efecto ya que los
sonidos más débiles quedan inalterados, pero se provoca una
interesante compresión en el redoblante y bombo.
Para las voces, con un nivel de entre 3 y 8 db suele funcionar
bien. De todos modos, esto depende mas que nada del intérprete
y de su forma de entonar. Con gran frecuencia, las mujeres
suelen necesitar mas compresión, por lo que el threshold se
debe situal alrededor de los 5.5 db con un ratio de 4:1.
Para las guitarras, suele ser conveniente utilizar un
threshold de -15 db con un ratio de 8:1. Por otro lado, para
los vientos y cuerdas suele ser utilizado un nivel de
threshold de alrededor de 14 db con un ratio de 8:1.
Relación
de compresión o Ratio: el uso de este control es
para elegir que grado de compresión se hará
con el sonido que se encuentre por arriba del umbral
anteriormente mencionado. Esta relación generalmente se
muestra como una relación entre la intensidad de la
señal original y la comprimida, es decir, es del
tipo 2:1, 3:1, 12:1, donde estos números significan que la
señal original se comprimirá en una relación de 2 a 1, 3 a 1 y
12 a 1 respectivamente.
Para dar un ejemplo, con una relación de 5:1, el sonido deberá
pasar 5 dB sobre el nivel del umbral para generar 1 dB en el
nivel de salida.
Por lo tanto, este parámetro controlará la severidad
de la compresión a emplear una vez que la señal
haya sobrepasado el umbral.
Generalmente los valores oscilan entre 1:1 (no comprime en
absoluto) y 40:1. En un tipo de compresor en particular,
llamado limitador, esta relación puede llegar a ser de
infinito a uno.
Para tener una idea:
3:1
moderada
5:1
media
8:1
fuerte
20:1
o superior
limitador
Rótula
o Knee:
a partir de que el sonido sobrepasa el nivel del umbral, éste
es instantánea y abruptamente comprimido con la relación de
compresión seleccionada, y debido a ello, el sonido puede
resultar poco natural. Para esto se creo el Knee que se
encarga de regular la transición entre el estado de
procesado y sin procesar.
Si el compresor posee esta función, la compresión comenzará un
par de dB antes del umbral pero con muy poca relación de
compresión creando así un sonido un tanto más natural.
En algunos compresores está la opción de usar un Soft knee o
un Hard knee, donde la primera opción trae acarreada una
transición suave y gradual mientras que en la segunda este
cambio es más abrupto, existiendo una menor cantidad de dB
involucrados en la transición.
Tiempo
de ataque o attack time: este es el tiempo que
tarda el compresor en comenzar a actuar una vez que
se ha superado el nivel del umbral. Es decir,
cuando la señal supera el umbral, el compresor toma el tiempo
indicado en el attack time y una vez que transcurrió este,
comienza a comprimir.
Dependiendo del compresor, el tiempo mínimo de ataque oscila
entre los 50 y 500 microsegundos y el máximo entre 20 y 100
milisegundos.
Tiempos de
ataque demasiado cortos traen acarreada distorsión debido a
que cambian la forma de la onda abruptamente, mayormente en
las frecuencias graves.
Para dar un ejemplo, una onda de una frecuencia de 100 Hz dura
10 ms, con lo que si el tiempo de ataque del compresor es de 1
ms, el compresor modificará la onda creando distorsión ya que
dejará el primer milisegundo intacto pero a partir del segundo
milisegundo comenzará a comprimir modificando la amplitud de
la onda y por lo tanto, su forma.
En el caso que se esté utilizando un compresor o limitador
para proteger altavoces o equipos de sonido, este tiempo de
ataque deberá ser relativamente corto, ya que cuanto más largo
sea, mas tiempo tardará en comenzar a actuar el compresor,
corriendo un mayor riesgo de que se averíen los dispositivos.
Dependiendo del compresor, este tiempo puede llegar a ser muy
corto, pero sin embargo, nunca podrá ser cero porque además de
que produciría distorsión, es técnicamente imposible
que lo haga instantáneamente.
Tiempo
de relajación o release time: este es el opuesto
del anterior, es decir, determina el tiempo que
pasará una vez que el sonido pasó el umbral para que el
compresor deje de actuar. Los tiempos de relajación
son mucho mas lentos y pueden oscilar entre los 40-60 ms. y
los 2-5 segundos.
En general este tiempo debe ser lo más corto posible sin
generar el indeseado efecto de "bombeo" o "pumping" en inglés
causado por el efecto sonoro que producen los ciclos de
activación y desactivación del compresor. Esto hace que se
incremente el nivel de ruido, generando como un efecto de
respiración.
Hay que
tener mucho cuidado con el uso de compresores, más
precisamente con los tiempos de attack y release ya que
accidentalmente se le puede eliminar el ataque a los
instrumentos, resultando esto en un sonido sin carácter,
vacío, o generar distorsión, etc.
Sin embargo, al igual que con los ecualizadores, es
recomendable practicar y utilizar cierto tiempo para jugar con
el compresor ya que se pueden lograr efectos muy interesantes
al usar los parámetros de forma poco convencional.
Ganancia
de salida u output level: una
vez que la señal se ha comprimido según los 5 parámetros
anteriores, ésta se dirige a la salida del procesador.
Sin embargo, antes de salir, la misma pasa por un pequeño
amplificador que se encarga de otorgarle ganancia a la señal
una vez que ésta fue comprimida.
Esto permite recuperar el nivel de sonido perdido durante la
compresión. A su vez, al reducir el rango dinámico de una
señal, podemos luego levantar el nivel de ganancia de salida
para obtener una mayor potencia de salida en promedio, ya que
los picos y ceros de la señal estarán mucho más cerca.
Un especial cuidado hay que tener cuando la señal es
comprimida en gran medida, si se aumenta demasiado el nivel de
output, ya que esto significará una amplificación, junto con
el sonido, del nivel de ruido.
-Los
dos primeros gráficos pertenecen a las señales
encontradas en la entrada y salida del compresor
(amplitud en función del tiempo).
-El último representa la actuación del compresor en
función de la señal de entrada (ganancia en función
del tiempo).
Allí
se puede ver claramente la diferencia entre las señales
presentes y como influyen los diferentes parámetros
utilizados.
Otros
controles
Los
parámetros que fueron explicados anteriormente son los
característicos de la compresión, sin embargo, dependiendo del
dispositivo, pueden haber otros controles que ayudan a obtener
un mejor y más complejo resultado.
Control
automático:
muchos de los compresores que se encuentran en el mercado hoy
en día poseen esta opción.
Se encarga automáticamente de setear los valores de
los tiempos de ataque y relajación del compresor en
función de la señal de entrada y en particular a la continua
evaluación del tiempo que tardan en crearse y extinguirse los
picos.
Este control permite activar o desactivar esta función, que
por lo general suele ser útil cuando se desea aplicar una
compresión suave, estándar. En el caso que se quiera usar una
compresión más radical, el control deberá ponerse en manual y
el usuario deberá elegir los tiempos a gusto.
Enlace
estéreo o stereo link: debido a que las señales
estéreo son procesadas por separado, los niveles de atenuación
de ambos canales serán diferentes en función de la señal de
cada uno de los canales y de como se procesen
individualmente.
Para evitar esto se creó el enlace estéreo que promedia la
intensidad de ambos canales para luego comprimir ambos en
igual medida evitando así que un canal posea mas intensidad
que otro.
El oído percibiría esto como una fluctuación del sonido del
canal izquierdo, al centro, luego al derecho, etc.
Cadena
lateral o side chain: el side chain es un circuito
de entrada-salida paralelo a la señal que se va a comprimir
que se utiliza para imponer cierta condición al compresor a
la hora de actuar.
Es decir, supongamos que solo queremos que el compresor actúe
cuando la señal de audio posee fuerte cantidad de frecuencias
alrededor de los 1000 Hz.
Entonces, a la entrada del side chain conectaremos un filtro
pasabanda con una frecuencia central de 1 Kz.
A continuación ocurrirán dos cosas en paralelo:
1) la señal
de audio pasará a través del compresor siendo o no afectada
por este.
2) la señal
de audio saldrá por la salida del side chain, atravesará el
filtro, y si su frecuencia era de alrededor de los 1000 hz,
volverá al procesador; si no lo es, será filtrada.
Luego el procesador tomará esta señal como referencia para
actuar sobre la señal de audio original (la que está en el
punto 1), es decir, que usará esta señal para evaluar el
threshold, el tiempo de ataque, etc.
No siempre
hace falta partir de la señal de audio para enviarla a la
entrada del side chain.
Por ejemplo, podemos tener a la entrada del side chain una
señal aparte, proveniente de otra fuente y que ésta sea la que
condicione al compresor para que actúe sobre la señal original
(esto se denomina ducking, y lo veremos más adelante).
Un ejemplo
del uso práctico del side chain puede ser el utilizar un
ecualizador paramétrico o gráfico para evitar que en una
mezcla, los platillos, que poseen picos de intensidad, sean
los que disparen el compresor.
Para hacer esto, se deberá ubicar con el ecualizador las
frecuencias en las cuales está presente el platillo y
atenuarlas.
Entonces al ubicar este dispositivo en el side chain, la señal
que afectará a la mezcla completa no poseerá los picos que
producen los platillos permitiendo así una compresión mucho
más suave y eficiente.
Control
de by-pass: este se encarga de activar o
desactivar el compresor permitiendo así que la
señal que está pasando a través de él sea o no procesada. Esto
es muy útil para comprobar y comparar que tanto se ha
comprimido la señal ya que presionando este botón podemos
percibir fácil e instantáneamente la diferencia entre la señal
cruda y la procesada.
Esta
es la ventana del efecto de compresión presente en
el Sound Forge 5.0. La empresa decidió llamar a este
efecto "Wave Hammer" o "Martillador de ondas" y
consiste básicamente en un compresor y un
restaurador de volumen. Alli se puede visualizar que
se encuentran los parámetros de threshold, ratio,
output, attack time y release time. El resto de los
parámetros son complementarios y ayudan a un mejor
resultado, sin embargo, no son de indispensable uso.
Aplicación
del compresor
La primero
que se debe hacer es evaluar si se necesita
aplicar cierto tipo de compresión, y en todo caso, ir creando
en la mente un esquema de como es el tipo de sonido
(percusivo, sostenido, muy dinámico, etc.) para luego poder
usar los controles del compresor en forma adecuada.
Las
grabaciones comerciales suelen venir ya comprimidas
ya que este proceso se realizó durante la masterización o
finalizado de la mezcla, por lo que no hace falta aplicar
compresor a este tipo de señal.
Si se desea sacar un mayor nivel de salida de una señal, no
hace falta comprimirla en forma creativa a modo de crear algún
efecto "especial", ya que de esta tarea se suelen encargar los
propios músicos a través de sus pedales y procesadores.
Aplicar compresión cuando no es necesario o en forma
incorrecta puede traer consigo efectos indeseables como el incremento
de ruido en la línea o acoples debido a la
elevación de ganancia de las señales con poca intensidad.
Por eso hay que tener mucho cuidado al comprimir, porque así
como puede evitar que cierto equipamiento presente averías
causadas por picos en la señal, también el uso indebido o
incorrecto del compresor puede provocar un mal funcionamiento
de los dispositivos.
Los compresores, como dijimos anteriormente, pueden hacer que
una señal débil sea reacondicionada y luego levantada en
intensidad para que posea un mayor nivel de potencia promedio.
A pesar de que esto resulta más que útil en sistemas con
escasa potencia, lamentablemente puede causar la rotura de
amplificadores, altavoces y bocinas debido al
sobrecalentamiento de las bobinas y otros componentes, por lo
que si vas a utilizar un compresor, hazlo con responsabilidad
y cuidado.
Si el sistema posee potencia de sobra, es aconsejable usar
poco o nada de compresión para conservar la dinámica natural
del sonido.
A
continuación hay una guía orientativa de como usar un
compresor para tratar la señal proveniente de diferentes tipos
de fuentes.
Al igual que en la clase de ecualización, esta guía no es
exacta sino que su objetivo es guiarte para poder obtener por
tus propios medios el sonido deseado.
Voces:
como dijimos anteriormente, la voz es uno de los
instrumentos más delicados de la producción musical.
Debido a que el cantante u orador puede utilizar cambios
bruscos en la amplitud de su voz, o que al acercase y alejarse
del micrófono se produzcan modificaciones molestas en la
intensidad es que resulta particularmente útil el uso de
compresores para mantener un nivel adecuado y constante de la
señal.
Esto permitirá que el oyente pueda escuchar los susurros así
también como los gritos del locutor con un nivel de audio
correcto sin que éste sea molesto dinámicamente.
Los parámetros recomendados son: usar rotula blanda o soft
knee, una relación de entre 3:1 y 6:1 suele ser la adecuada
con un tiempo de ataque corto y uno de relajación de alrededor
de 0,4 segundos.
Para la compresión de la voz en situaciones más complejas,
como por ejemplo la ubicación de la misma en una mezcla con
contenido de rock, puede llegar a ser productivo utilizar una
mayor compresión, de 10:1 por ejemplo con una rotula dura o
hard knee y tiempos más cortos tanto de ataque como de
relajación.
Bajo:
El bajo es un instrumento clave en una mezcla y sus
niveles deben ser particularmente cuidados.
Los bajistas por lo general suelen tener compresores, por lo
que la señal ya suele venir con cierto grado de
compresión.
Conviene utilizar un tiempo de ataque de entre 2 y 10 ms.
donde los tiempos más cortos acentuarán el "slap" y tiempos de
relajación alrededor de los 0,5 segundos.
La compresión recomendada es de entre 4 y 10:1 utilizando
rótula dura.
Guitarra
acústica: El tiempo de ataque estará entre los 5 y
40 ms. mientras que el de relajación se recomienda alrededor
de los 0,5 segundos.
Un tiempo más largo de ataque evita precisamente que el ataque
de la guitarra al ser punzada su cuerda se pierda o
comprima.
La relación de compresión aconsejable es de 5 hasta 10:1.
Guitarra
eléctrica: Al
igual que con el bajo, la guitarra eléctrica suele ser ya
comprimida por el intérprete a través de sus pedales de
efectos, logrando así un mayor nivel de sostenimiento.
Si aún así se desea comprimir la señal el tiempo adecuado de
ataque debe estar entre los 2 y los 5 milisegundos (utilizando
tiempos un tanto más largos si se desean conservar los
ataques) y unos 0,5 segundos de relajación.
La rótula debe ser dura con una tasa de compresión de entre 6
a 10:1.
Para sonidos
de la estilo "funky" se recomienda utilizar rótula blanda, con
un nivel de umbral bajo y una relación de compresión de 6:1.
Sintetizadores:
este
tipo de instrumentos suele tener acarreado un sonido bastante
constante en cuanto a su dinámica por lo que rara vez suele
ser realmente útil el uso de un compresor para afectar su
señal.
En el caso que sea necesario, una compresión estándar con una
relación de 4:1 suele ser lo mejor.
Bombo
(BD) y Caja (SD) o instrumentos de percusión: por
lo general el bombo en una batería suele ser el instrumento de
percusión mayormente comprimido y más aún si la técnica del
baterista no proporciona una dinámica relativamente
constante.
En ese caso la compresión a utilizar rondar una relación
cercana a los 4:1 con tiempos de ataques cortos (entre 1 y 10
ms.) y de relajación de entre 20 y 200 ms.
Se debe utilizar rótula dura y para ubicar el umbral en su
nivel correcto éste tiene que atenuar en gran medida los
sonidos fuertes mientras que los débiles deben ser levemente
afectados.
Para resaltar el ataque del instrumento y así darle más
presencia dentro de una mezcla, los tiempos de ataque deben
ser sutilmente más largos.
Los sonidos percusivos pre-grabados, provenientes de
dispositivos electrónicos por ejemplo, suelen venir ya
comprimidos, por lo que si llegasen a necesitar compresión,
ésta siempre será mucho más delicada que la utilizada en
baterías tomadas directamente por micrófono.
Instrumentos
en general u otro tipo de señales: En lo posible
conviene utilizar el modo automático del compresor para que
éste decida los mejores parámetros para comprimir.
Si se desea hacer en forma manual, una compresión estándar
resulta eficaz con una rótula blanda, una relación de 5:1, con
tiempos rápidos de ataque y de alrededor de 0,5 segundos de
relajación.
Ubicación
del procesador en una cadena
Si
utilizaremos un compresor en conjunto con una mesa mezcladora,
lo más conveniente es conectarlo en un punto de inserción de
manera que la señal que entra a la mezcla salga por la salida
del insert, pase por el procesador y vuelva a la mesa, porque
éste tipo de efecto debe ir en serie con la
señal.
Si lo que se
busca por medio del uso del compresor es proteger el
equipamiento limitando la señal, entonces éste deberá ir en la
entrada del dispositivo a proteger.
Muchos dispositivos ya vienen con compresores incluidos en sus
entradas, si esto es así, entonces no se debe poner un
compresor a la entrada del mismo.
En el caso
en que se desee utilizar un compresor en conjunto con otros
efectos (como reverb, distorsión, etc.) es conveniente que
éste vaya ubicado al principio de la cadena.
La razón de esto se encuentra en que cuando se comprime una
señal y luego se levanta su nivel, se amplifica también el
nivel de ruido.
Los demás procesadores de efectos suelen generar cierto grado
de ruido, por lo que si el compresor estuviese ubicado último
en la cadena, este amplificaría el nivel de ruido generado por
el resto de los procesadores, obteniendo así un nivel del
mismo poco aceptable a la salida de la cadena.
Además, ubicando el compresor al principio de la cadena, les
da al resto de los efectos una mejor señal, más intensa para
ser procesada.
Es
aconsejable el uso de compresores tanto en la etapa de la grabación
así también como en la mezcla, en la primera etapa
la aplicación del mismo deberá ser suave y en la segunda lo
necesario para que la señal quede como es deseado.
Utilizar el compresor de esta forma permite obtener y hacer un
buen uso del rango dinámico del medio en que se grabará el
sonido, y también, por que no, proteger ciertos dispositivos
contra los picos de señal.
Cabe destacar que la compresión no es algo que se pueda deshacer,
por lo que una vez aplicada ésta, la señal permanecerá
comprimida y es muy difícil, por no decir imposible,
hacerla volver a su estado inicial.
Debido a esto es que no se debe aplicar demasiada compresión
en la etapa de grabación, ya que si luego al llegar a la etapa
de la mezcla o masterización no es de nuestro agrado el sonido
obtenido, no podremos hacer nada para volverlo a poner en su
estado natural, por el otro lado, siempre hay tiempo para
comprimir, entonces siempre es mejor tener una señal
comprimida levemente para luego volver a comprimirla según sea
necesario.
Efectos
no deseados
Debido a que
la cantidad de energía involucrada en el sonido proviene en
mucho mayor medida de las frecuencias graves,
como las generadas por bombos, bajos, etc. y no tanto de las
frecuencias agudas, al comprimir una señal se comprimen tanto
las frecuencias bajas como las altas.
El problema de ello reside en que la señal obtenida a la
salida será mucho más opaca, con una gran falta de frecuencias
agudas debido a que la compresión de las mismas
redujo la cantidad de energía generada por ellas.
Una forma de
evitar este indeseado efecto es usar compresores multibanda
que lo que hacen es aplicar diferentes grados de compresión
según la banda de frecuencia.
En la práctica, sin embargo, este tipo de compresores suele
ser un tanto caro y rara vez suenan naturales.
Otra solución puede ser el usar tiempos de ataque más largos
para que los sonidos percusivos, que poseen mayor cantidad de
frecuencias agudas como el hi-hat, no sean afectados por el
compresor, mientras que si lo sea el resto de la señal.
Sin embargo, que ésta sea la solución al problema depende de
muchos factores, como el tipo y dinámica de la música, el
comportamiento del compresor, etc.
Algo que suele ser eficaz para contrarrestar este efecto es el
utilizar ecualizadores a la salida del compresor para levantar
la ganancia en las frecuencias agudas.
Hablando de
los tipos de compresores, como es usual en este tipo de
equipamiento, la eficacia del mismo y la forma en la que
trabaja, así también como el nivel de ruido y la distorsión
que introducen en la línea serán generalmente proporcionales
al costo del mismo.
Otro tema
con el que hay que tener cuidado es que al comprimir,
inevitablemente se tiene que negociar con diferentes factores
relacionados con el sonido.
Con sonidos como los generados por un bombo o un bajo, se
puede desear mantener el nivel del sonido durante la mayor
cantidad de tiempo posible y así darle "sustain", pero en este
proceso se pierde inevitablemente la dinámica
con la cual fue ejecutado, por lo que no se podrán
acentuar las notas y frases musicales en forma eficaz.
El ataque de un instrumento es una de las cosas más
importantes de su expresión, es lo que le da carácter y al
comprimir y eliminar estos ataques, este pierde personalidad.
Como dijimos
anteriormente, el ruido es parte de los compresores y no
porque estos sean "ruidosos", sino porque al comprimir la
señal y luego levantar su nivel, junto con los niveles bajos
se incrementa el nivel del ruido, por lo que por cada dB de
compresión que se aplique, la tasa de señal-ruido se verá
perjudicada en 1 dB, asumiendo que el nivel del Output está
seteado de forma tal que los máximos de la señal comprimida y
sin comprimir son los mismos.
Este efecto se puede evitar utilizando puertas de ruido como
veremos más adelante.
Ejemplos
A
continuación hay unos ejemplos de una compresión extrema de un
saxo y una voz. Te recomendamos prestes atención a los
diferentes puntos:
el incremento en el "soplido" en el
saxo luego de que la señal fue comprimida
el aumento en el nivel final de
salida
la poca oscilación sonora en cuanto
a amplitud (se visualizará con mayor claridad utilizando un
"vúmetro" como el que viene incluido en Winamp o en cualquier
programa de procesamiento de audio. El nombre de los archivos
si lo deseas abrir manualmente son "saxcomp.mp3" y
"vozcomp.mp3)
presta especial atención a los
gráficos de las ondas correspondientes al mismo sonido antes y
después de ser comprimido
la poca
incidencia que tuvo el compresor en los niveles más débiles
del sonido de la voz. Este esta representado entre líneas
rojas.
Ejemplo
1: Saxo
Sonido
sin comprimir
Sonido
comprimido
Ejemplo
2: Voz
Imagen
superior: Voz sin compresión
Imagen
inferior: Voz comprimida
Otras
aplicaciones y tipos de compresores
Limitador
El limitador
es sencillamente un compresor puesto con un grado de
compresión máxima y con un umbral de detección ubicado
relativamente alto.
El objetivo de esto es evitar que la señal pase cierto nivel
creando una muralla a través de la cual los sonidos que
intenten sobrepasarla en intensidad serán drásticamente
comprimidos.
Para que un compresor sea considerado limitador, su tasa de
compresión debe ser superior a 20:1.
El uso de
limitadores está estrechamente relacionado con la protección
de equipamiento o para evitar que el mismo distorsione, por lo
tanto, la activación de los mismos será ocasional, porque de
lo contrario el efecto de éste será muy evidente al oído
además de que afectará la calidad sonora.
Los tiempos tanto de ataque como de relajación serán bastante
cortos para permitir que el compresor actúe en forma
rápida.
El umbral se ajustará unos 2 o 3 dB por debajo del nivel
máximo porque a pesar de que el tiempo de ataque es corto, no
es instantáneo e inevitablemente el compresor tarda en
comenzar a actuar.
Hay
compresores que están especialmente diseñados para actuar como
limitadores, y estos poseen tiempos más cortos y grados de
compresión mayores, por lo que si disponemos de este tipo de
dispositivos no se debe dudar elegir hacer uso del mismo para
limitar señales en vez de usar compresores.
Compresión
de sibilancia o seseo
Muchos
cantantes tienden involuntariamente a marcar excesivamente las
consonantes "eses", "ces" y "zetas" provocando lo que se
denomina sibilancia o comúnmente llamado seseo.
Consiste
en que se generan molestas frecuencias agudas (aproximadamente
entre los 4 y los 8 Khz.) cada vez que el intérprete pronuncia
estas vocales.
Afortunadamente
hay dispositivos que se encargan de solucionar automáticamente
este problema, y en realidad lo hacen en forma bastante
eficaz.
Estos simplemente trabajan comprimiendo la señal alrededor de
las frecuencias anteriormente mencionadas.
Sin embargo,
es posible reducir este molesto efecto con un compresor común
y corriente y un ecualizador conectado a su cadena lateral.
Para hacer esto, el ecualizador debe estar configurado de
forma de resaltar las frecuencias de seseo para que el
compresor reaccione principalmente cuando este tipo de sonido
está presente.
La desventaja de trabajar así es que junto con la sibilancia
es comprimida el resto de la señal.
Debido a esto conviene utilizar tiempos de ataque y relajación
cortos y un nivel de compresión moderado.
Compresión
de popeo
Esto es lo
mismo que la compresión de sibilancia pero aplicada para
evitar los sonidos característicos que produce el micrófono al
ser manipulado. Esta compresión se aplica alrededor de los 50
Hz.
Ducking
o agachado de la señal
Este modo de
utilizar el compresor permite que una señal baje
automáticamente su nivel cuando otra está presente.
Esto se utiliza mucho cuando hay música y se desea que ésta
disminuya su intensidad cuando el locutor comienza a hablar.
Para lograr
esto, lo que se hace es alimentar el side chain del compresor
con la voz del locutor para que el dispositivo afecte la señal
de la música.
Generalmente se usan tiempos de ataque cortos y de relajación
largos.
Puertas de ruido
Este tipo de
dispositivo lo que permite es reducir el nivel de ruido cuando
una señal no está presente.
Para llevar a cabo esta tarea, el dispositivo funciona en
forma similar a un compresor.
Actúa de la siguiente manera: habiendo seteado un umbral (de
unos pocos dBs), cuando la señal no
sobrepasa el mismo, el dispositivo cierra su "puerta"
impidiendo que pase señal alguna.
Esto permite que cuando no hay señal presente en el sistema,
el dispositivo se encargue de evitar que cierto ruido de línea
pase a través de él.
En síntesis, enmudece las señales que se encuentran por debajo
de cierto nivel.
Utilización de compresores
en conjunto con ecualizadores para eliminar acoples
Esta
explicación se complementa con la vista en la clase de
ecualización para eliminar acoples.
El uso del
compresor facilita la tarea estudiada en la clase anterior. La
utilización del mismo consiste en aplicar una tasa de
compresión de infinito a 1, o la máxima que permita el
compresor, con un umbral bajo y una rótula dura.
Sin señal
presente, comenzamos a levantar la ganancia del amplificador
hasta que ocurra el primer acople.
El compresor la "atrapará" y la mantendrá a un nivel
constante, por lo que resultará mas fácil ubicar la frecuencia
molesta con el ecualizador sin correr riesgos de dañar los
oídos o altavoces.
Luego se continuará con el proceso hasta encontrar algo así
como 3 acoples más. Para una explicación mas detallada, ver en
la clase 1 la sección de aplicaciones prácticas.
18
pasos prácticos para comprimir una mezcla
1: Comprimir una
mezcla completa es algo muy personal y circunstancial, pero a
continuación se sugieren pasos como para que te inicies
prácticamente en la compresión. Como una buena costumbre,
conviene empezar comprimiendo "suavemente" los tracks por
separado para finalmente aplicar cierta compresión a toda la
mezcla.
2: Empezando por la
batería, conviene situar el parámetro del threshold como
anteriormente se dijo alrededor de los -15 db, para lograr una
compresión en el redoblante y bombo y dejar los demás
instrumentos inalterados. Como te podrás imaginar, todo esto
se debe hacer muy a oído ya que las características sonoras de
una batería las otorga en gran medida el baterista, por lo que
no es cuestión de comprimir, como se ha dicho varias veces,
"de memoria".
3: Tanto el
redoblante como el bombo deben ser comprimidos en forma
importante, principalmente porque estos ocupan demasiado lugar
y protagonismo en una mezcla, pero además de esto, para darle
al bombo una buena base de potentes graves y al redoblante un
chasquido característico. El ratio debe estar, por lo general
entre 5 y 8 a 1.
4: A continuación
hay que setear el tiempo de ataque. Lo más conveniente suele
ser dejar pasar algo del sonido sin modificar y a continuación
aplicar compresión para así lograr un sonido más "lleno". Para
esto, ubicando el control de ataque alrededor de 5 ms. se
logrará el cometido.
5: El tiempo de
release cuando se trabaja con la batería tiene que ser
cuidadosamente corto, para que el compresor pueda estar
"listo" y recuperado para el próximo golpe percusivo. Un valor
de entre 8 y 15 ms. suele ser el adecuado según el tempo y el
tipo de música que se esté ejecutando. Si el compresor posee
esta habilidad, situar el tiempo de release en "auto".
6: Una vez que se
termina de comprimir la batería, el volumen general de la
misma ha disminuido y aquí es donde debemos utilizar el
control de output level para recobrar el nivel total se la
señal a un nivel aceptable. Si bien esto es muy particular a
los parámetros que se hallan aplicado anteriormente y al tipo
de música, un nivel general suele ser de 7 db.
7:
Una vez finalizada la etapa de compresión de batería, conviene
pasar a las voces por el protagonismo que tienen las mismas en
la mezcla. Generalmente no conviene comprimirlas demasiado ya
que el resultado suele ser mejor cuando se las comprime en
conjunto con la mezcla. Pero sin embargo conviene eliminar o
filtrar ciertos picos que pueden resultar un tanto molestos.
8: Para el nivel de
compresión y su ratio conviene seguir las instrucciones
mencionadas la explicación del threshold. Eso evitará que los
picos pasen y así se logrará un mejor nivel total de salida y
una mayor presencia de la voz en la mezcla.
9: Para
setear el nivel de ataque, conviene utilizar tiempos bien
cortos que puedan eliminar los picos ni bien suceden en
conjunto con un tiempo de release también corto. Si el
compresor lo permite, utilizar la función auto.
Una vez finalizado esto, aplicar un nivel de output adecuado
para regenerar el volumen total de la señal. Debido a que la
misma no fue comprimida "fuertemente", con unos pocos Db's de
ganancia suele ser suficiente.
10: Para comprimir
una línea de bajo hay que diferenciar si lo que se va a
afectar es un bajo común o uno sintetizado. Un bajo real
requiere mucha más compresión, por lo que vamos a empezar
tratando a éste último. El nivel de threshold se debe situar
entre -2 y -10 db. Para un sonido más "armado" setear el
threshold en -9 db.
11: Un nivel generoso
de ratio es necesario para evitar que el bajo se apodere de la
mezcla, por lo que uno de 8:1 o superior suele ser
recomendado. Si el sonido del ataque inicial o punteo se desea
conservar, utilizar un ataque de entre 8 y 10 ms. suele ser el
indicado para mantener ese sonido sin ser modificado.
12: Un bajo
sintético necesita un menor grado de compresión ya que
generalmente el mismo ya viene fuertemente comprimido desde su
fuente. Sin embargo con un par de retoques se puede lograr un
sonido más característico e interesante sin copar toda la
mezcla. Con un threshold de -4 db y un ratio de 4:1 se suelen
lograr muy buenos resultados.
13: Nuevamente,
si deseamos conservar cierto ataque inicial, debemos dejar
pasar el mismo y aplicar la compresión al resto del sonido,
por lo que conviene setear el tiempo de ataque en 6 ms. Si en
cambio se desea filtrar el ataque, usar tiempos más cortos.
Con el tiempo de release, al igual que se trató en otros
puntos, conviene ubicarlo en "auto", si esta opción no está
disponible, un tiempo de 10 ms. suele funcionar bien.
14: Los instrumentos
de cuerda y viento suelen ser beneficiados con una suave
compresión para eliminar picos molestos y así ubicarlos mejor
dentro de una mezcla. Situar el umbral en 14 db con un ratio
de 8:1 y un tiempo corto de ataque de 2ms. y uno de release de
10 ms. o bien "auto".
15: Por ultimo y
antes de comprimir la mezcla completa, hay que comprimir las
guitarras acústicas. Para ello, situar el umbral en -14db, con
un ratio de 8:1. Nuevamente, si se desea mantener el ataque
inalterado, utilizar un tiempo corto de 4 ms. con uno de
release de alrededor de 4 ms. o en modo "auto".
16:
Los sonidos "accesorios", generalmente encontrados en música
alternativa, electrónica o pop no necesitas compresión ya que
los mismos ya suelen venir comprimidos y tampoco se ubicarán
al "frente" de la mezcla. De todos modos, los mismos se irán a
comprimir cuando se comprima la mezcla en su integridad.
17: Para
la compresión de la mezcla final usar un threshold de -9 db.
con un ratio de 2:1 (suave) con tiempos de attack y release
cortos. Generalmente esto provocará una compresión general a
toda la mezcla y sin modificar en gran medida a las voces,
factor que les permitirá situarse al frente de la mezcla.
18:
Si lo que se busca es una compresión un poco más "cálida",
suele ser muy interesante pasar la mezcla por un simulador de
amplificador o un efecto de distorsión utilizando parámetros
para lograr que su incidencia sea muy sutil y luego mandar
ésta señal al compresor. El fin de esto es lograr una mezcla
más interesante ya que estos efectos otorgan armónicos al
sonido.